Los jueves es noche de "juepincho" en Zaragoza, pero nunca fuimos. Para ella era noche de zumba. Llegaba tarde a casa y ya no daba tiempo de ir a los bares. Se convirtió en la noche de Gran Hermano, esa en la que me contaba sus suposiciones sobre quien iba a irse esa noche expulsado/a y yo gritaba "spolier" por el largo pasillo de casa.
El lunes a salsa, el martes y el jueves a zumba y el miércoles chino y el viernes guitarra. Al principio me tumbaba en el sofá a verle tocar. A mi me gusta como toca y a ella le ponía nerviosa tocar delante de mi. Me lo perdonaba todo. Le acompañaba al bus todos los viernes que podía, lo mismo que al coche cuando se iba a su casa. "Cuando llegues avísame, por favor" Y lo hacía. Que se pasó rápido y fue duro aquel febrero? Si, por supuesto. Pero fue una de esas personas que quedan para siempre a tu lado, de una u otra manera.
Fue a una de las pocas personas a las que le confié mi secreto más íntimo y personal, y sin dolor, no sé cómo pero sucedió así. Tras una larga conversación un domingo por una zona del parque grande y mucho pensar si debería hacerlo lo hablamos la tarde siguiente. Sin lloros, sin ponerme nerviosa, sin dolor. Mucho me costó decidirme a hacerlo, por mi y por su gran empatía hacia los problemas de la gente, pero lo hice, sabía que debía hacerlo con ella.
Fue para mi como una hermana en el tiempo que estuvimos juntas y a día de hoy lo sigue siendo. La distancia dolió, y no poco, muchos lloros tiempo antes de irse, cuando ya me lo veía encima, y lloros después, de no tenerla tan cerca. Mucho me costó hacerme a la idea, pero nunca nos abandonamos. Eso es por lo que hoy estoy tan feliz.
Sus clases de inglés, mis recomendaciones cinematográficas y seriéfilas, las sesiones de reguetton a todo volumen, sus grandes consejos de auténtica psicóloga, mis ganas de estar siempre con ella, nuestras grandes cenas, las veces que hacíamos de Marco y el mono cuando la acompañaba a los sitios, nuestras noches por el royo con todo lo que pasaba, los días juntas en pilares, los planes con los jabones artesanales, todo lo que tuvo que aguantarme aquellos meses de lloros y desilusión, las mini lecciones de audiencias que le daba con los programas y las series, lo difícil que era ponernos de acuerdo en temas de gustos, las sesiones de cocina... Hay tanto que no quiero poner un "y" final por si me dejo algo.
Me gustaría tener largas e interesantes conversaciones con ella de las que sé que aprendería mucho, y ojalá pudiera aportarle mucho yo a ella.
Ahora, después de este extraño verano en casa, de salir de esa casa, de seguir en contacto con quien me importó dentro de ella, viene, viene a Zaragoza. De paso, pero viene a verme. Hace parada por ver a su "peke" como me llama todavía, mi "tata" como aún le digo yo.
Viene a mi casa, se quedará conmigo 2 noches y saldremos, veremos como tantas otras veces Zaragoza de noche.
Las ganas que tengo de verla y darle un abrazo no se las imagina ni ella.
Tengo ganas de jueves, porque esta vez, aunque no vayamos al juepincho tampoco tendrá zumba, estaremos juntas.
SIEMPRE QUISE VIVIR
Mis historias de la vida. Mis alegrías y tristezas.
miércoles, 16 de septiembre de 2015
martes, 14 de julio de 2015
Ella es
Así, como una de las canciones que más escucho últimamente, empiezo esta entrada.
Las descripciones físicas a mí no me valen a la hora de hacer relaciones sociales entablando amistades, siempre lo he dicho y siempre lo diré, es así. He tenido y tengo amigas de todo tipo y condición y para quien aun crea lo contrario es lo menos importante.
Amigas que te aportan, amigas a las que les aportas, otras en las que solo con pasar un rato juntas sobra para olvidar el resto de cosas.. Sinceramente, hay que tener de todo.
El alumno y el maestro sería una de las muchas definiciones que definen esta relación. En mi particular opinión creo que es la mejor definición. La alumna y la maestra, como ya me pasó anteriormente, aunque esta vez soy yo la alumna y estoy feliz de serlo. En año y poco he aprendido a su lado muchas cosas de la vida, del derecho y las leyes, de la música y bienvenida en esta categoría toda mi nueva sabiduría, de tantas cosas que me han hecho crecer... Y lo que quiero seguir aprendiendo. Muchas veces me dice que la tengo en un pedestal y puede que sea cierto, pero hay que escuchar bien las cosas que dice o hace en muchas ocasiones para poder darme la razón ahí quien no la conozca, verá que la tengo en lo que le digo.
Claro que a veces chocamos, y no poco, y claro que somos muy diferentes, pero en eso consiste esta amistad. En pensar a veces tan igual y otras tan diferente. En las cosas improvisadas que nos dan vida extra y felicidad sin avisar, en las largas conversaciones sobre temas importantes de la vida y otros tan tontos. Preguntas que siempre me responde y otras que teniendo clara mi respuesta desde hace tiempo tras una charla con ella cambio rápido de parecer. Qué aburrido sería pensar siempre igual y hacer siempre lo mismo!
Pequeños momentos a su lado que se hacen grandes por sí solos, pequeñas frases suyas que me demuestran lo mucho que me aprecia, frases o palabras dichas a la vez entre las 2 que denotan la gran complicidad que tenemos, que me llame para pedirme consejo .. ¡A mi! .. las veces que pienso en ella y sonrío, así, sin más, por tener a una grandísima persona como amiga, aquella a quien yo llamo mejor amiga.
Podía haber pensando hace tiempo ¡Otra gran amiga a distancia! Otra a quien considero mejor amiga a kilómetros de distancia, pero esta vez es diferente. Es ella mi mejor amiga, ella y no otra. Ya sabía que una vez saliésemos del lugar donde nos conocimos podrían cambiar algunas cosas, y no sería fácil, pero no por eso había que rechazar nada al cruzar la frontera, ni siquiera antes de que entráramos a formar parte de nuestras vidas.
Me duele y mucho no poder verla todo lo que me gustaría, aunque la veo todo lo posible y estoy muy satisfecha de eso, me duele no poder quedar un día cualquiera a contarle lo que me pasa, bueno o malo, un toque de teléfono y nos vemos en unas horas como hacíamos antes o unos minutos o salir cualquier noche de fiesta sin tener en una maleta la ropa de salir.
Ojalá se cumpliera lo que las 2 queremos, sería divertido y muy productivo, vivir juntas compartiendo piso en alguna de las ciudades de España. Supongo que rápidamente decidiríamos la ciudad y casi el piso.
Eso es algo que se nos da bien a veces, ponernos de acuerdo en cosas importantes. Aunque lo que más deseo que se cumpla es que no se rompa ni deteriore esta amistad. Como me dijo en una de las portales que me mandó en navidad: "aunque el tiempo o las distancia nos acabe separando (cosa que espero no ocurra),.. Ni yo, sería un pérdida enorme, pero algo me dice que no va a ocurrir. Hablar tan seguido y tan largo, reírnos tanto cada vez que hablamos, vernos tan seguido sin perder el tono de la amistad, volver sobre los primeros momentos juntas y la vivencias compartidas...
No somos amigas solo por lo que me enseña, ni por lo que yo le pueda aportar, ni por lo que me ha cambiado la vida, sin exagerar, a su lado, ni siquiera por las bromas a medias, ni tampoco por lo que le hago reír o intento. Somos amigas porque una ciudad italiana me hizo un regalo hace casi 2 años y cada día doy gracias porque me cayese sin esperar. Porque no todas las amistades empiezan con una broma en la que la protagonista es una toalla amarilla cual Piolin y siguen con este buen rollo día tras día.
Un enfado con ella es un rato de lloros, pero hay que echarle valor y llamar para arreglar la situación. Eso nos hace más fuertes.
Que te despierte con un cojinazo en la cara o quitándote el poco aire del ventilador, que con 2 palabras amables te alegre la mala tarde que hayas podido tener, que lea cosas tuyas sin que le guste el tema o te pase sus trabajos y los lea queriendo aprender... Esos tesoros que se encuentran en la vida de casualidad hay que cuidarlos.
Tengo grabados más de un recuerdo a su lado de esos en los que mentalmente piensas lo grande que es esta amistad, pero me quedo con 2. Un pregunta en mi habitación de Zaragoza y una conversación en las escaleras de palacio de Roma donde me di cuenta, por primera vez tan de frente de lo que significaba para ella y ella para mí. Claro que lo sabía desde hacía tiempo pero aquella noche nos dijimos cosas que jamás pensé que nadie me las pudiera decir de esas maneras. Ahí me sentí muy querida por mi amiga. Ahí entendí perfectamente que esta amistad va a durar más tiempo de que nosotras mismas nos imaginamos, y eso, eso me hace muy feliz.
Pongo la que para mí, y creo que también para ella, es nuestra canción. https://www.youtube.com/watch?v=iZZUY32iCzU Todavía recuerdo estar sentada en el suelo de su habitación cuando sonaba este grupo y empezar a preguntarle por el nombre y más canciones para seguir oyéndolos. Qué recuerdos me trae, aquellas tardes tontas que pasábamos en su habitación, intentando encontrar una película que pudiésemos ver las 2 o buscando nuestra próxima ruta en la ciudad.
Hoy le doy gracias a la vida, como Mercedes Sosa, que me ha dado tanto, y entre todas esas cosas está ella.
Las descripciones físicas a mí no me valen a la hora de hacer relaciones sociales entablando amistades, siempre lo he dicho y siempre lo diré, es así. He tenido y tengo amigas de todo tipo y condición y para quien aun crea lo contrario es lo menos importante.
Amigas que te aportan, amigas a las que les aportas, otras en las que solo con pasar un rato juntas sobra para olvidar el resto de cosas.. Sinceramente, hay que tener de todo.
El alumno y el maestro sería una de las muchas definiciones que definen esta relación. En mi particular opinión creo que es la mejor definición. La alumna y la maestra, como ya me pasó anteriormente, aunque esta vez soy yo la alumna y estoy feliz de serlo. En año y poco he aprendido a su lado muchas cosas de la vida, del derecho y las leyes, de la música y bienvenida en esta categoría toda mi nueva sabiduría, de tantas cosas que me han hecho crecer... Y lo que quiero seguir aprendiendo. Muchas veces me dice que la tengo en un pedestal y puede que sea cierto, pero hay que escuchar bien las cosas que dice o hace en muchas ocasiones para poder darme la razón ahí quien no la conozca, verá que la tengo en lo que le digo.
Claro que a veces chocamos, y no poco, y claro que somos muy diferentes, pero en eso consiste esta amistad. En pensar a veces tan igual y otras tan diferente. En las cosas improvisadas que nos dan vida extra y felicidad sin avisar, en las largas conversaciones sobre temas importantes de la vida y otros tan tontos. Preguntas que siempre me responde y otras que teniendo clara mi respuesta desde hace tiempo tras una charla con ella cambio rápido de parecer. Qué aburrido sería pensar siempre igual y hacer siempre lo mismo!
Pequeños momentos a su lado que se hacen grandes por sí solos, pequeñas frases suyas que me demuestran lo mucho que me aprecia, frases o palabras dichas a la vez entre las 2 que denotan la gran complicidad que tenemos, que me llame para pedirme consejo .. ¡A mi! .. las veces que pienso en ella y sonrío, así, sin más, por tener a una grandísima persona como amiga, aquella a quien yo llamo mejor amiga.
Podía haber pensando hace tiempo ¡Otra gran amiga a distancia! Otra a quien considero mejor amiga a kilómetros de distancia, pero esta vez es diferente. Es ella mi mejor amiga, ella y no otra. Ya sabía que una vez saliésemos del lugar donde nos conocimos podrían cambiar algunas cosas, y no sería fácil, pero no por eso había que rechazar nada al cruzar la frontera, ni siquiera antes de que entráramos a formar parte de nuestras vidas.
Me duele y mucho no poder verla todo lo que me gustaría, aunque la veo todo lo posible y estoy muy satisfecha de eso, me duele no poder quedar un día cualquiera a contarle lo que me pasa, bueno o malo, un toque de teléfono y nos vemos en unas horas como hacíamos antes o unos minutos o salir cualquier noche de fiesta sin tener en una maleta la ropa de salir.
Ojalá se cumpliera lo que las 2 queremos, sería divertido y muy productivo, vivir juntas compartiendo piso en alguna de las ciudades de España. Supongo que rápidamente decidiríamos la ciudad y casi el piso.
Eso es algo que se nos da bien a veces, ponernos de acuerdo en cosas importantes. Aunque lo que más deseo que se cumpla es que no se rompa ni deteriore esta amistad. Como me dijo en una de las portales que me mandó en navidad: "aunque el tiempo o las distancia nos acabe separando (cosa que espero no ocurra),.. Ni yo, sería un pérdida enorme, pero algo me dice que no va a ocurrir. Hablar tan seguido y tan largo, reírnos tanto cada vez que hablamos, vernos tan seguido sin perder el tono de la amistad, volver sobre los primeros momentos juntas y la vivencias compartidas...
No somos amigas solo por lo que me enseña, ni por lo que yo le pueda aportar, ni por lo que me ha cambiado la vida, sin exagerar, a su lado, ni siquiera por las bromas a medias, ni tampoco por lo que le hago reír o intento. Somos amigas porque una ciudad italiana me hizo un regalo hace casi 2 años y cada día doy gracias porque me cayese sin esperar. Porque no todas las amistades empiezan con una broma en la que la protagonista es una toalla amarilla cual Piolin y siguen con este buen rollo día tras día.
Un enfado con ella es un rato de lloros, pero hay que echarle valor y llamar para arreglar la situación. Eso nos hace más fuertes.
Que te despierte con un cojinazo en la cara o quitándote el poco aire del ventilador, que con 2 palabras amables te alegre la mala tarde que hayas podido tener, que lea cosas tuyas sin que le guste el tema o te pase sus trabajos y los lea queriendo aprender... Esos tesoros que se encuentran en la vida de casualidad hay que cuidarlos.
Tengo grabados más de un recuerdo a su lado de esos en los que mentalmente piensas lo grande que es esta amistad, pero me quedo con 2. Un pregunta en mi habitación de Zaragoza y una conversación en las escaleras de palacio de Roma donde me di cuenta, por primera vez tan de frente de lo que significaba para ella y ella para mí. Claro que lo sabía desde hacía tiempo pero aquella noche nos dijimos cosas que jamás pensé que nadie me las pudiera decir de esas maneras. Ahí me sentí muy querida por mi amiga. Ahí entendí perfectamente que esta amistad va a durar más tiempo de que nosotras mismas nos imaginamos, y eso, eso me hace muy feliz.
Pongo la que para mí, y creo que también para ella, es nuestra canción. https://www.youtube.com/watch?v=iZZUY32iCzU Todavía recuerdo estar sentada en el suelo de su habitación cuando sonaba este grupo y empezar a preguntarle por el nombre y más canciones para seguir oyéndolos. Qué recuerdos me trae, aquellas tardes tontas que pasábamos en su habitación, intentando encontrar una película que pudiésemos ver las 2 o buscando nuestra próxima ruta en la ciudad.
Hoy le doy gracias a la vida, como Mercedes Sosa, que me ha dado tanto, y entre todas esas cosas está ella.
miércoles, 3 de junio de 2015
Volvió ella, volví yo, volvimos las dos
Lo mejor que he hecho, hasta este momento, en este año ha sido luchar y conseguir que volviera a mi vida.
Sé que no ha sido fácil, ni por mi parte ni por la suya, que ha costado mucho esfuerzo y mucho sacrificio.
Han sido muchos años de luchar contra mi propio yo para que volviese a estar a su lado, pero por fin, aunque haya pasado mucho tiempo, me alegro de la situación actual. Ahora, por fin, otra vez, puedo volver a decir, como digo alguna vez, que es mi amiga, una amiga de casi toda la vida.
Ella ya jugaba conmigo en el parque al que íbamos y nos juntábamos cuando éramos pequeñas, pasamos parte de la adolescencia juntas y lo mismo con nuestra juventud. Sentí una enorme pérdida cuando nos separamos, aunque no siempre lo hacía saber así. La vida nos separó demasiado y la cabeza todavía más, pero cuando llegó el momento, parece que sin hablar mucho supimos lo que había que hacer.
La alegría que me llena por dentro cuando lo pienso, cuando estamos juntas y parece que el tiempo no haya pasado, cuando recuerdo lo que ha pasado en ese momento juntas... Eso es la recompensa de todo lo sufrido, todo lo malo pasado. Es la alegría de volver a ser lo que fuimos. Mi hermana, mi amiga, mi sufridora de mis males y aliento en mis oportunidades, quien siempre era capaz de sacarme una sonrisa y a veces de mis casillas. Lo normal de una amistad tan sincera y verdadera como aquella.
Quien confió en mi cuando yo no lo hacía y me sacó de demasiados apuros. No todo era tan sencillo, por más que lo parezca, y no juzgo nada de lo ocurrido. Todavía hay cosas en la actualidad a ratos que me cuesta entender, pero estoy contenta. Cuando le abrí mi Facebook entendí, que de verdad quería recuperarla, le estaba abriendo mi vida de ahora, con mis amistades y mis cosas, pero ahora tengo que aceptar que de la misma manera me abrió la suya, para bien.
Sinceramente, como los monólogos, con la misma estructura, recuperar esta preciosa amistad es lo mejor que he hecho en este 2015.
La vida pasaba lentamente
Allí estaba, sentada en el borde del terreno, viendo la puesta de sol que dejaba enamorarse a esas horas en ese terreno.
Disfrutaba viviendo en ese barrio. Mis amigos, mis rutinas, mis pequeños cigarros de vez en cuando, las mismas bromas, pero a la vez era eso. La misma gente de siempre con quien había crecido en los años fructíferos y gloriosos de la vida, esos en los que por fin crees que has encontrado tu camino, el que estabas buscando. El mismo descampado de siempre, los mismos temas de conversación, los mismos lugares a los que acudir. La vida se empezó a volver monótona. He de reconocer que ellas 2, él, y alguno más en muy escasas ocasiones hacían que me sintiese feliz, enormemente feliz. Pero había algo que no me convencía.
Las peleas se hicieron constantes, a esas edades, entre los 16 y 23 era normal que se discutiera. Se convirtió en ocasiones en un todos contra todos, quien no corría volaba en eso del arte de criticar al personal por delante y por detrás.
Recuerdo aquella época como una de las más especiales de mi vida, si no la que más. Más de una vez lo he dicho. Disfrutaba y sonreía a la vida con aquellas a quienes consideraba mis amigas, y alguna en especial, mi hermana. Pero nadie estaba exento de pactos extraños si se consideraban más beneficios que tu compañía. Por eso, supongo, que me duele tanto que aquellos locos, como nos autodenominábamos, se separaran tan de repente. No quedan ni siquiera las cenizas de todo lo que fueron juntos, de los grandes en nuestra pequeña familia que fuimos. Me duele hablar de la época, querer hacer imposibles por volver a lo de siempre, y ver que ha pasado el tiempo, hemos vivido cosas muy diferentes, hemos tomado caminos opuestos, algunos demasiado largos, como para volver a nuestra particular locura. Aunque no con todos se han roto esos lazos.
Necesitaba salir del barrio, pero no que toda mi gente saliera de mi vida. Lo que hicimos es muy sencillo, agarrar en nuestras vidas a quien nunca quisimos perder y aferrarse a recuperar lo que nunca debimos perder. Por eso creo que la vida, en aquel barrio, pasaba lentamente.
Yo, sin embargo, sigo sufriendo a veces por aquello, aunque se me vea reír. Por eso creo que en aquel barrio, con aquellas compañías, la vida pasaba lentamente. Hoy el tiempo corre más, nos hemos hecho mayores, hemos cambiado demasiado. Pero ocasionalmente, me encantaría volver a "sufrir" con los mismos locos la misma locura de entonces.
Disfrutaba viviendo en ese barrio. Mis amigos, mis rutinas, mis pequeños cigarros de vez en cuando, las mismas bromas, pero a la vez era eso. La misma gente de siempre con quien había crecido en los años fructíferos y gloriosos de la vida, esos en los que por fin crees que has encontrado tu camino, el que estabas buscando. El mismo descampado de siempre, los mismos temas de conversación, los mismos lugares a los que acudir. La vida se empezó a volver monótona. He de reconocer que ellas 2, él, y alguno más en muy escasas ocasiones hacían que me sintiese feliz, enormemente feliz. Pero había algo que no me convencía.
Las peleas se hicieron constantes, a esas edades, entre los 16 y 23 era normal que se discutiera. Se convirtió en ocasiones en un todos contra todos, quien no corría volaba en eso del arte de criticar al personal por delante y por detrás.
Recuerdo aquella época como una de las más especiales de mi vida, si no la que más. Más de una vez lo he dicho. Disfrutaba y sonreía a la vida con aquellas a quienes consideraba mis amigas, y alguna en especial, mi hermana. Pero nadie estaba exento de pactos extraños si se consideraban más beneficios que tu compañía. Por eso, supongo, que me duele tanto que aquellos locos, como nos autodenominábamos, se separaran tan de repente. No quedan ni siquiera las cenizas de todo lo que fueron juntos, de los grandes en nuestra pequeña familia que fuimos. Me duele hablar de la época, querer hacer imposibles por volver a lo de siempre, y ver que ha pasado el tiempo, hemos vivido cosas muy diferentes, hemos tomado caminos opuestos, algunos demasiado largos, como para volver a nuestra particular locura. Aunque no con todos se han roto esos lazos.
Necesitaba salir del barrio, pero no que toda mi gente saliera de mi vida. Lo que hicimos es muy sencillo, agarrar en nuestras vidas a quien nunca quisimos perder y aferrarse a recuperar lo que nunca debimos perder. Por eso creo que la vida, en aquel barrio, pasaba lentamente.
lunes, 25 de mayo de 2015
Cansancio absoluto
Estoy cansada, muy cansada y enfadada, pero mucho. Creo que la palabra que me define ahora no es solo cansada si no importente. Con rabia e impotencia acabo de golpear una papelera, y la puerta de un baño en la universidad. Acabo de ver la nota del último examen que hice, uno de los más importantes de la carrera, por peso, por convocatorias, por la nota que necesitaba para pasarlo...
Los nervios se me acumularon y en las 2 horas que duró el examen. Estaba muy nerviosa, auqnue intenté controlarlo, enfadada, porque no entiendo que tenga que estudiar a gente que no me va a servir en el futuro para nada en el futuro. Una cosa es estudiar conceptos propios de esta asignatura, de la que estoy de acuerdo que me servirían y mucho en mi vida profesional, de la misma manera que le servirían a un médico a la hora de redactar informes clínicos, a un abogado al redactar las actas de los juicios, a un ingenierio... Las pruebas está ahí, y si esta asignatura se ha cambiado reduciéndiose a la mitad el número de créditos, de meses en los que se imparte y por lo tanto de materia de estudio será por algo. El curso pasado, estando de erasmus, y por lo tanto, creo que debiendo disfrutar de la situación algunas de mis amigas "sufrieron" que les contase mi situación en la universidad a causa de esta materia. La desesperación se me ha apoderado. Empecé con ganas e incluso fuerza estudiando el examen de octubre, el primero, y el segundo lo estudié entre lágrimas, la impotencia, se agotaron las ganas de levantarme de la cama para ponerme a estudiar, la poca claridad del número de convocatorias que llevamos y nos quedan a algunos y nuestra situación una vez se agoten me hizo no querer ir a clase pensando que si no apruebo esta no apruebo al carrera entera y poco sentido tenía aprobar el resto... Y si, esa sigue siendo mi situación. Con poco tiempo para prepararme el último examen, pocas ganas de estudiarlo después de saber la nota que necesitaba, ganas de volcarme en los otros dos trabajos que me motivaban mucho más.. al final estudié todo lo que pude e hice el examen. Me costó muchísimo arrancar. No me salían las palabras, pensaba que me lo sabía mejor, pero no fue así. Me he despertado de muy buen humor, he venido a "trabajar" en lo que más me gusta, y supongo que aunque tuviese en el camino piedras más grandes las querría superar, no me importaría, y además de que han pasado muchas cosas buenas después del examen todvía lo tengo como una sombra negra sobre mí. He visto la nota hace unas horas y no tengo ninguna gana de presentar el trabajo que casi me he currado sola. Uno de los que más me motiva de toda la carrera. Sinceramente, me encantaría estar en Zaragoza, en casa, sola, con la música baja y la persiana a mitad, tumbada en la cama, viendo pasar los minutos y sin hacer nada, o llorando. Solo tengo ganas de eso, y ya hay muchas cosas que me dan igual. No puedo más.
Los nervios se me acumularon y en las 2 horas que duró el examen. Estaba muy nerviosa, auqnue intenté controlarlo, enfadada, porque no entiendo que tenga que estudiar a gente que no me va a servir en el futuro para nada en el futuro. Una cosa es estudiar conceptos propios de esta asignatura, de la que estoy de acuerdo que me servirían y mucho en mi vida profesional, de la misma manera que le servirían a un médico a la hora de redactar informes clínicos, a un abogado al redactar las actas de los juicios, a un ingenierio... Las pruebas está ahí, y si esta asignatura se ha cambiado reduciéndiose a la mitad el número de créditos, de meses en los que se imparte y por lo tanto de materia de estudio será por algo. El curso pasado, estando de erasmus, y por lo tanto, creo que debiendo disfrutar de la situación algunas de mis amigas "sufrieron" que les contase mi situación en la universidad a causa de esta materia. La desesperación se me ha apoderado. Empecé con ganas e incluso fuerza estudiando el examen de octubre, el primero, y el segundo lo estudié entre lágrimas, la impotencia, se agotaron las ganas de levantarme de la cama para ponerme a estudiar, la poca claridad del número de convocatorias que llevamos y nos quedan a algunos y nuestra situación una vez se agoten me hizo no querer ir a clase pensando que si no apruebo esta no apruebo al carrera entera y poco sentido tenía aprobar el resto... Y si, esa sigue siendo mi situación. Con poco tiempo para prepararme el último examen, pocas ganas de estudiarlo después de saber la nota que necesitaba, ganas de volcarme en los otros dos trabajos que me motivaban mucho más.. al final estudié todo lo que pude e hice el examen. Me costó muchísimo arrancar. No me salían las palabras, pensaba que me lo sabía mejor, pero no fue así. Me he despertado de muy buen humor, he venido a "trabajar" en lo que más me gusta, y supongo que aunque tuviese en el camino piedras más grandes las querría superar, no me importaría, y además de que han pasado muchas cosas buenas después del examen todvía lo tengo como una sombra negra sobre mí. He visto la nota hace unas horas y no tengo ninguna gana de presentar el trabajo que casi me he currado sola. Uno de los que más me motiva de toda la carrera. Sinceramente, me encantaría estar en Zaragoza, en casa, sola, con la música baja y la persiana a mitad, tumbada en la cama, viendo pasar los minutos y sin hacer nada, o llorando. Solo tengo ganas de eso, y ya hay muchas cosas que me dan igual. No puedo más.
martes, 19 de mayo de 2015
Pasado siempre hay
El pasado siempre llama a la puerta. De vez en cuando nos acordamos de lo que fuimos, de lo que hicimos, de lo que quisimos ser o hacer, de con quién andábamos en otros tiempos... Aunque nos guste o no, todos, todos, tenemos un pasado con algo que no nos gustría tener en nuestro expediente. No sé si es bueno o malo acordarse tanto en ocasiones de algo concreto, tanto si es bueno o malo, o si solo nos acordamos de lo malo, por lo mal que lo pasamos, aunque no nos arrepintamos de lo que hicimos en ese momento. No sé, la verdad, si sirve de algo recordar tanto. Por supuesto que me siento orgullosa de todo lo que he hecho y me ha pasado, porque sin eso no habría llegado hasta donde he llegado actualmente. Siempre se dice que el camino de la vida lo ahces poco a poco, y tus actos te llevan hasta donde te sitúas ahora, y es cierto. Pase lo que pase, siempre aprendes, para bien o para mal. Puedes aprender lo que no debes hacer o lo que sí debes hacer, para ser feliz, para vivir intensamente...
Sí, yo soy partidaria del todo vale si se sabe hacer con un mínimo de control. Las experiencias son muy personales, aunque sean parecidas.
Yo quise en varias ocasiones salirme de mi pasado, cortar y volver a empezar, y sí es cierto que en ocasiones lo conseguí, pero otras me persiguen.
Yo no sé si será bueno o no, pero el fantasma del pasado vuelve, hay que aceptarlo. Pero tenemos que ser conscientes que si hicimos eso o aquello, y ahora tiene poca relevancia en nuestras vidas en el momento presente hay que aceptarlo y no mirar la vista atrás, y si por el contrario tiene mucha relevancia: mirar, saludar, sonreír, y recordar, que si una vez lo pudimos conseguir se puede conseguir otra más; basta con recordar cómo se hizo para recuperar esa sensación.
Sí, yo soy partidaria del todo vale si se sabe hacer con un mínimo de control. Las experiencias son muy personales, aunque sean parecidas.
Yo quise en varias ocasiones salirme de mi pasado, cortar y volver a empezar, y sí es cierto que en ocasiones lo conseguí, pero otras me persiguen.
Yo no sé si será bueno o no, pero el fantasma del pasado vuelve, hay que aceptarlo. Pero tenemos que ser conscientes que si hicimos eso o aquello, y ahora tiene poca relevancia en nuestras vidas en el momento presente hay que aceptarlo y no mirar la vista atrás, y si por el contrario tiene mucha relevancia: mirar, saludar, sonreír, y recordar, que si una vez lo pudimos conseguir se puede conseguir otra más; basta con recordar cómo se hizo para recuperar esa sensación.
jueves, 14 de mayo de 2015
Feliz haciendo televisión
Ayer disfruté como hacía tiempo que no me pasaba. Supongo que tuve una jornada laboral como la que tiene un trabajador de televisión, un cámara y un iluminador, para ser exactos, y de cualquier televisión, ya saben los que me conocen que en eso no exijo mucho.
Por la mañana hice de técnico de luces, que no me gusta, pero estuve receptiva a todo lo que hice y por la tarde de cámara, la principal, la del prompter. A pesar de haberme levantado a las 7 de la mñana, de haber dormido mal, de tener varias preocupaciones en la cabeza, de pincharme un poco con un alambre y de quedarme en tensión hasta llegar al calambre durante la grabacion disfruté del día.
Teníamos ensayo general del programa final, que se grabará la semana que viene y aunque nos faltaba un segundo colaborador y el entrevistado y no pudimos ensayar todas las partes, salió bastante bien. Además, aprobamos con muy buena nota el programa anterior, el informativo que tanto nos costó sacar y tanto fallo tenía.
Volví a casa en el bus relajada y contenta, a parte también, por la conversación tan enriquecedora que había tenido con una compañera durante la comida. Me dejeé caer sobre el asiento del bus con sensación de relax y les mandé un mensaje a mi madre y mi mejor amiga con la nota. Necesitaba contárselo.
Cansada pero contenta, llegué a casa, me duché para quitarme el calor y el olor a "técnico todo el día trabajando" y me fui a cenar y al cine con mi compañera de piso. Película buena o no, al salir del cine fuimos directas a casa. Se me apoderó el cansancio por el camino y nada más llegar me fui a dormir. Ahora, hoy, me he dado cuenta de lo feliz que fui ayer.
Me gustaría, aunque no sé si para toda la vida, sí para muchos años, llevar una vida como el día de ayer. Sé que así sería feliz, aunque no siempre saliesen las cosas bien.
Por la mañana hice de técnico de luces, que no me gusta, pero estuve receptiva a todo lo que hice y por la tarde de cámara, la principal, la del prompter. A pesar de haberme levantado a las 7 de la mñana, de haber dormido mal, de tener varias preocupaciones en la cabeza, de pincharme un poco con un alambre y de quedarme en tensión hasta llegar al calambre durante la grabacion disfruté del día.
Teníamos ensayo general del programa final, que se grabará la semana que viene y aunque nos faltaba un segundo colaborador y el entrevistado y no pudimos ensayar todas las partes, salió bastante bien. Además, aprobamos con muy buena nota el programa anterior, el informativo que tanto nos costó sacar y tanto fallo tenía.
Volví a casa en el bus relajada y contenta, a parte también, por la conversación tan enriquecedora que había tenido con una compañera durante la comida. Me dejeé caer sobre el asiento del bus con sensación de relax y les mandé un mensaje a mi madre y mi mejor amiga con la nota. Necesitaba contárselo.
Cansada pero contenta, llegué a casa, me duché para quitarme el calor y el olor a "técnico todo el día trabajando" y me fui a cenar y al cine con mi compañera de piso. Película buena o no, al salir del cine fuimos directas a casa. Se me apoderó el cansancio por el camino y nada más llegar me fui a dormir. Ahora, hoy, me he dado cuenta de lo feliz que fui ayer.
Me gustaría, aunque no sé si para toda la vida, sí para muchos años, llevar una vida como el día de ayer. Sé que así sería feliz, aunque no siempre saliesen las cosas bien.
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